Página declarada de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires por Resolución Nº 374/07 del 15/11/2007
Adherida a la Federación Argentina de Instituciones Folklóricas F.A.I.F.
 

CULTURA ABORIGEN - WICHIS

Debido a la acción del blanco, de sectas religiosas, de la escuela común y de otros, han ido perdiendo la cultura propia de los pueblos cazadores y recolectores, aunque la mayoría tiene arraigadas costumbres de vida, con dependencia plena de la naturaleza y aún conservan elementos de su rica cosmovisión, su lengua y curaciones naturales, entre otras cosas.

 

A 1943 Km. de la capital del país habitan los “Wichis”, en la zona del Gran Chaco, catalogada como el segundo ecosistema de importancia en Latinoamérica, despues de la Amazonía, y que se extiende en la parte oriental del NOA. El chaco consiste en una gran llanura con escasa pendiente, de clima cálido-húmedo en su porción oriental y cálido-seco en la occidental. Se extiende en Argentina, Bolivia y Paraguay.

El asentamiento de los Wichi en este territorio data desde hace 12.000 años de acuerdo a las evidencias arqueológicas; pero se los registra en la historia argentina recién a partir de los 80*, cuando el Estado decide ocupar la frontera norte colocando a los indígenas fuera de ésta, ó reclutándolos como mano de obra para los ingenios azucareros de la región. Mientras tanto, poblaciones criollas (mestizas) se asentaron en la zona desarrollando la ganadería que modificaría extremadamente el medio ambiente al reducir la diversidad de frutos y fauna silvestre, fundamentales fuentes alimentarias de los Wichis. Paralelamente, se establecieron misiones anglicanas entre 1920-1930; y en la década de los 70* se inició la explotación forestal.

A pesar de este proceso de desarrollo, los Wichi constituyen la población más “pobre”, del país.

VIVIENDA TÍPICA

La vivienda aborigen Wichi suele ser un refugio primitivo de 15 a 20 metros cuadrados, sin servicios sanitarios ni de agua potable, sobre piso de tierra en una “choza”, adobada con techo y paredes de ramas entretejidas y barro. Son serias las carencias de infraestructura vial, transporte, comunicación y cobertura médica.

Situación sanitaria

Los antecedentes del año 2004 con respecto a la mortalidad infantil en Salta, indican que alcanzó bases de 43,1 a 52,6% en indígenas y desde 26,8 a 30,3% en niños “no” indígenas. En base a la exploración de datos del 2008, se observó que Santa Victoria, departamento de principal asentamiento Wichi alcanzó una TIM de 31,8%, duplicando la tasa provincial de 14,4%.

Entre las enfermedades más comunes se encuentran:

·         El Mal de Chagas.

·         La Tuberculosis.

·         La Parasitosis.

Sin embargo, no se cuenta con información sanitaria desagregada por “etnia”, ni estudios específicos en profundidad. Ligado a la exploración minera en Bolivia, los indígenas argentinos de la rivera del Río Pilcomayo muestran altas concentraciones de metales pesados residuales, como “plomo” y “arsénico”.

Aproximaciones al índice de desarrollo humano

La expectativa de vida de los Wichis se sitúa en los 50 años debido a la desnutrición, pobreza extrema, insuficiente asistencia sanitaria básica (los hospitales se encuentran a grandes distancias de las comunidades) y la escasez de medicamentos. A nivel de los departamentos de predominio Wichi, el 35,1% de la población declara no saber leer, mientras que organismos no gubernamentales estiman que el “analfabetismo” alcanza 50%. La deserción escolar se produce a consecuencia de la carencia de los recursos más elementales, así como por las migraciones estacionales en que la familia entera se moviliza. En cuanto al producto interno bruto, se estima que el mismo es muy bajo, dado que es poco frecuente que los Wichis, tengan trabajo estable, y se desempeñan en trabajos ocasionales con los que obtienen ingresos de 200 a 300 pesos argentinos mensuales (alrededor de U$S, 75 a 100).

Dada esta situación, se puede estimar que el IDH en las comunidades Wichí alcanza a 0,44; la mitad que el IDH nacional; lo que las colocaría en el puesto 170 del ranking internacional, con un nivel de desarrollo comparable al de Ruanda y Gambia en el África Subsahariana, ó al de Haití en latinoamérica. Al compararlos con el departamento boliviano de Potosí, es notorio que los Wichi presentan aún menores avances en su desarrollo (IDH de Potosí) 2008=0,52

Principales problemas que enfrentan los wichi

En marzo de 2008, hubo graves inundaciones, aceleradas por la deforestación, provocando la disminución de la vida animal y la diversidad vegetal en el monte, insuficiencia de los servicios del Estado (educativos y de salud), asistencia médica deficiente ó nula y dificultades de los niños monolingües para su adaptación a la Escuela.

Desplazamientos forzados y pérdida de tierras relacionados al avance de la frontera agrícola para monocultivo de Soja, la explotación petrolera y forestal. Se calcula que desde 1988 hasta el 2009, se desforestaron 2,3 millones de hectáreas en la zona.

Organización económica y social:

·     Los Wichi se organizan en pequeñas comunidades de 50 a 500 personas, en su mayoría asentados a lo largo de los ríos Pilcomayo y Bermejo. Las comunidades son dispersas y el acceso a ellas representa grandes dificultades por las largas distancias y el mal estado de los caminos, que no tienen pavimento. Cada comunidad tiene un cacique a su cabeza, y cuentan con un número variable de familias con un promedio de 10 hijos.

·     Su peculiar economía se basa en los principios de no-acumulación y distribución comunitaria de bienes, lo que implica que priman las situaciones de igualdad entre individuos y familias. Su “cultura de lo mínimo” parte del respeto a la naturaleza y del concepto de que el medio es lo dado y no es necesario su transformación, por lo cual la producción no es importante para estas comunidades, y el consumo es generalmente “austero”. Los alimentos que se obtienen mediante la pesca, caza ó recolección son distribuidos entre las familias y esa capacidad de distribuir sustenta el prestigio social, mientras que la no distribución de bienes implica el aislamiento social absoluto. Tradicionalmente vivían de la caza, la pesca, y el cultivo de alimentos en pequeños huertos. La desertificación de las tierras a causa de la ganadería provoca períodos de hambre ó inanición a los Wichi, haciéndolos depender mucho más de empleos ocasionales para sobrevivir. Las ocupaciones más frecuentes son de, cosecheros en las fincas criollas, peones en ingenios de azúcar ó algodón, ó trabajadores “golondrina” en otras provincias. Sin embargo, la falta de trabajo es generalizada.

La mujer es la encargada de la recolección de frutos silvestres, de administrar los escasos recursos que su compañero acerca al hogar, y de confeccionar artesanías de fibra de “chaguar” que son intercambiadas por alimentos farináceos, azúcar, yerba mate ó grasa. Los hombres realizan la caza, la pesca y artesanías en maderas duras ó alfarería. Las pautas culturales tradicionales y la lengua indígena están aún vigentes. Hasta un 35% de los niños y madres jóvenes son “monolíngües”. Sin embargo, en los últimos años se ha acentuado un acelerado proceso de incorporación a la sociedad global sin previsión ni planificación.

Fuente:http://nutricionoriginarios.blogspot.com/

 

LOS WICHI


 

Son aproximadamente 60.000 y habitan el norte argentino en Salta, Formosa y Chaco.

La artesanía típica de las mujeres es el tradicional tejido de fibra vegetal chaguar, que tiñen con raíces, frutos u hojas.

Los hombres tallan la dura y perfumada madera de palo santo, utilizando los troncos secos recolectados del monte.

En la actualidad, la mayoría de las comunidades subsisten de la pesca, caza y recolección de frutos, además de algunos trabajos ocasionales y planes asistenciales del gobierno.

 

 

 

Fuente: www.fundacionsilataj.org.ar

 ENRIQUE WEISSENBOCK
 

 

 

 

 

 

 

 


  Telefax: (54-11)4308-4290 (54-15)6337-1959-
  email:
   consultas@folkloretradiciones.com.ar

 


2004/2016 -© Folklore Tradiciones
Todos los derechos reservados